Por qué tu seguro de hogar podría pagarte menos de lo que crees
Si aseguras tu casa por menos de lo que vale, la indemnización se puede reducir aunque el daño sea pequeño.

Es una de las cláusulas que menos gente conoce, y puede costarte dinero justo cuando más lo necesitas. Muchas personas creen que, si el daño es menor que la cantidad asegurada, lo cobrarán entero. Tal vez no sea así.
Qué es la regla proporcional
El artículo 30 de la Ley 50/1980 indica que, si en el momento del siniestro la suma asegurada es inferior al valor del interés asegurado, el asegurador indemniza el daño en la misma proporción en la que esa suma cubre el interés. Es lo que se conoce como infraseguro.
Un ejemplo
Con cifras inventadas: lo que aseguras vale 200.000 euros, pero la suma asegurada es de 150.000. Estás cubriendo el 75 %. Un escape de agua causa 20.000 euros de daños.
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Daño | 20.000 € |
| Proporción cubierta | 150.000 / 200.000 = 75 % |
| Indemnización | 15.000 € |
| A tu cargo | 5.000 €, más la franquicia, si existe |
Y eso que los 20.000 euros quedaban muy por debajo de los 150.000 asegurados.
Cómo evitarlo
- Comprueba cómo se calcula tu continente. Este concepto se suele referir a la construcción, no al precio de mercado de la vivienda. Pregúntale a tu aseguradora o a un profesional cómo estimarlo.
- Calcula tu contenido. Haz un inventario rápido de muebles, electrodomésticos, ropa y aparatos. Sumados, suelen valer más de lo que se piensa.
- Actualiza con las reformas. Una cocina nueva puede cambiar los valores.
- Pregunta por la revalorización automática de las sumas.
- Pregunta por la exclusión de la regla. La ley permite excluirla de común acuerdo. Algunas pólizas ofrecen este tipo de cláusula, o cubren «a primer riesgo» determinados importes. Pide que te lo aclaren por escrito.
El problema opuesto: pagar de más
Tampoco conviene asegurar en exceso. Si aseguras por más de lo que vale, no vas a cobrar más que el daño, y la propia ley prevé que se pueda corregir una suma que supere notablemente el valor. Busca una cifra ajustada.
Revisión anual en quince minutos
- Ten la póliza a mano y localiza las sumas de continente y contenido.
- Comprueba si se ajustan a lo que tienes hoy.
- Haz fotos de tus bienes y guarda facturas de los más caros.
- Comprueba coberturas, límites y franquicias.
- Pide cambios, si hace falta, antes de la renovación. Recuerda el plazo de un mes si quieres cambiar de compañía.
Cómo hacer un inventario sin agobiarte
Recorre tu vivienda con el móvil y graba cada habitación, abriendo armarios y cajones. En diez minutos tienes una prueba útil. Luego, apunta en una lista los bienes más valiosos: electrodomésticos, ordenadores, bicicletas y joyas, con su fecha y valor aproximados. Guarda facturas y fotos en la nube, para que no se pierdan en el mismo incendio.
Pregunta también por los objetos especiales. Muchas pólizas limitan las joyas o el dinero en casa, o exigen declararlos. Y pregunta si te reponen a valor de nuevo o si aplican una depreciación por antigüedad, porque cambia mucho lo que recibirías por un electrodoméstico con años.
Si vives de alquiler, consulta qué cubre el seguro del propietario. Suele ocuparse del continente, y tus muebles podrían quedarse fuera. Puede que necesites un seguro de contenido y responsabilidad civil.
Preguntas frecuentes
¿Se aplica a todos los siniestros? Puede aplicarse, salvo que tu póliza diga otra cosa. Lee la cláusula de tu seguro.
¿Y si el perito dice que estoy infraasegurado y no estoy de acuerdo? Pide el cálculo por escrito, aporta tus datos y, si hace falta, reclama al servicio de atención al cliente de la aseguradora.
¿El seguro que me exige el banco basta? No lo des por hecho. Puede estar pensado para el inmueble y no para tus bienes.
Fuentes
Información general, no asesoramiento personalizado. Las normas cambian y no se aplican igual a todos los contratos: compruébalas en la fuente oficial o con un profesional antes de decidir. Si detectas un error, escríbenos.