Te arrepientes de un préstamo: tienes 14 días para echarte atrás
La ley del crédito al consumo te permite echarte atrás sin dar motivos. Pero tienes que devolver lo recibido.

A veces, al llegar a casa y hacer cuentas, un préstamo ya no parece tan buena idea. Para muchos créditos al consumo, la ley da una segunda oportunidad. Tiene condiciones y plazos que conviene conocer.
Lo que dice la ley
El artículo 28 de la Ley 16/2011 regula el derecho a dejar sin efecto el contrato:
- Plazo: 14 días naturales, sin indicar motivos ni sufrir penalización.
- Inicio: la fecha de firma o, si es posterior, la fecha en la que recibes las condiciones y la información obligatoria.
- Comunicación: antes de que acabe el plazo, por un medio del que quede constancia.
- Devolución: el capital y los intereses acumulados desde que dispusiste del dinero, sin retraso y como máximo a los 30 días naturales de enviar la notificación.
El prestamista no podrá reclamarte otra compensación, salvo gastos no reembolsables abonados a la Administración. Si contrataste servicios accesorios, como un seguro, también dejan de vincularte, con las reglas que correspondan.
Modelo de comunicación
[Nombre y apellidos], con DNI [número], titular del contrato de préstamo n.º [número], firmado el [fecha] con [entidad], comunico mi decisión de desistir de dicho contrato, conforme al artículo 28 de la Ley 16/2011.
Solicito que se me indique la cantidad exacta a devolver y la cuenta para hacerlo, así como la confirmación escrita de la cancelación del contrato y de los servicios accesorios.
En [lugar], a [fecha]. Firma.
Envíala con burofax o correo certificado con acuse de recibo, u otro medio con constancia. Revisa tu contrato, porque debe incluir información sobre este derecho.
Cuidado con estos errores
- Gastar el dinero sin pensar en devolverlo. Si desistes, tienes que devolverlo pronto.
- Confundirlo con la devolución de la compra. Si un préstamo está ligado a un producto, pregunta qué pasa con ambos contratos.
- Dejarlo para el último día. Lo importante es poder demostrar la notificación a tiempo.
- No revisar el ámbito. La ley excluye determinados contratos y operaciones, y una reforma está en trámite.
Si ya pasó el plazo
Puedes usar el reembolso anticipado: el artículo 30 de esa ley te permite liquidar total o parcialmente en cualquier momento. Si el reembolso ocurre en un periodo de tipo fijo y hay costes directos justificados, el prestamista podría pedir una compensación, por lo general limitada al 1 % de lo reembolsado si queda más de un año y al 0,5 % si queda menos. Consulta tu contrato para ver las condiciones.
Cambios en camino
El Banco de España informó en febrero de 2026 de un anteproyecto de nueva ley de crédito al consumo, con la indicación de que no era definitivo. Prevé, entre otras cosas, límites al coste y más supervisión. Comprueba si la norma ha cambiado cuando vayas a firmar o reclamar.
Cómo devolver el dinero sin líos
Hay que distinguir dos cosas: comunicar el desistimiento y devolver el dinero. Comunícalo primero, con constancia y dentro del plazo. Después, pide a la entidad la cifra exacta y la cuenta de devolución. Si tienes que devolverlo tú, calcula los intereses desde el día en que recibiste el dinero hasta que lo devuelvas, con el tipo pactado.
Haz la transferencia con un concepto claro, como el número de contrato y la palabra «desistimiento». Guarda el justificante. Si no te responden, envía igualmente una segunda comunicación antes de que acaben los 30 días y deja constancia de que estás dispuesto a pagar.
Comprueba luego que no sigan cobrando recibos, que se haya cancelado cualquier seguro accesorio y que el préstamo desaparezca de tu informe de la CIRBE cuando corresponda. Revisa tus movimientos durante varios meses.
Preguntas frecuentes
¿Se aplica a las hipotecas? No. Las hipotecas tienen sus propias reglas.
¿Y a los microcréditos? Depende del contrato y de su importe. Pregunta a la entidad por escrito y revisa la ley.
¿Y si no me contestan? Guarda tu justificante y presenta una reclamación.
Fuentes
Información general, no asesoramiento personalizado. Las normas cambian y no se aplican igual a todos los contratos: compruébalas en la fuente oficial o con un profesional antes de decidir. Si detectas un error, escríbenos.